Page 20 - 22 de marzo del 2026 - La Razón
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En tiempos en que el poder habla y no escucha, la democracia
deliberativa no es una utopía académica: es una necesidad política.
HABERMAS Y LA
DEMOCRACIA PARTICIPATIVA
l pasado 14 de marzo de 2026 nicativa; es decir, del tránsito de una etapa
murió en Starnberg uno de los preconvencional a una convencional como
filósofos más importantes del si- resultado del diálogo racional. Cabe aclarar
glo XX: Jürgen Habermas. Como que este acto emancipador no lo lleva a
una manera de recordar y rendir cabo el sujeto de manera autónoma, sino
tributo a su obra, esbozamos al- los sujetos en diálogo y debate. Para Haber-
gunas características de su pro- FARIT ROJAS TUDELA es profesor de teorías de la democracia en la UMSA mas, la palabra "discurso" significa debate
puesta de democracia delibera- y controversia; así, su ética discursiva debe
tiva, tan necesaria para los tiem- la razón comunicativa, la intersubjetividad Para formular su concepción de demo- entenderse como resultado de la raciona-
E pos que corren. y la autoafirmación ética del individuo. cracia deliberativa, Habermas recurre ade- lidad comunicativa, fruto del diálogo, la de-
En más de una ocasión Habermas se si- La esfera pública racional se desarrolla más a la teoría del discurso, a la que concede liberación y el debate.
tuó cercano a la tradición republicana, a la en el debate y la discusión, escenarios en los un lugar central en el proceso político de for- En 1992 Habermas publica uno de los
cual añadió la dimensión deliberativa para que se ponen a prueba los argumentos. Se mación de la opinión pública y de la volun- libros clásicos del Derecho contemporáneo:
la resolución de algunas contradicciones y distingue entre una esfera pública informal tad común. Exige, sin embargo, que dicha Facticidad y validez. Sobre el derecho y el
aporías de esta tradición. Sin embargo, va- —como los medios de comunicación, en teoría sea institucionalizada en las formas Estado democrático de derecho en térmi-
loró también la importancia de la democra- particular la prensa, las asociaciones políti- jurídicas y políticas de los Estados. nos de teoría del discurso. En esta obra ca-
cia liberal, en particular en la construcción cas y los foros ciudadanos— y una esfera pú- Su teoría del discurso se construye sobre racteriza al Derecho como una institución
de la esfera individual de cada ser humano blica formal, constituida por los parlamentos la polémica que sostuvo con Hans-Georg de estructura reflexiva sometida a la lógica
y en la edificación de instituciones como la y las formas de democracia participativa — Gadamer. Para este último, el intérprete no del discurso. Para Habermas, el Derecho
representación, el voto universal y los dere- iniciativa legislativa, derechos de petición, puede escapar a su presente ni a sus prejui- moderno es resultado de un proceso de de-
chos individuales, entre otras. referéndum, plebiscitos, consejos ciudada- cios, que son condiciones necesarias para la liberación, argumentación y negociación;
Si bien la argumentación a favor de una nos, etcétera—. La esfera pública supone comprensión. Habermas introduce en esa es decir, las normas jurídicas solo son legí-
praxis política deliberativa se asoma en su también el abandono de los espacios secre- discusión el concepto de mundo de la vida timas si pueden ser aceptadas por todos
obra mayor, la Teoría de la acción comuni- tos de deliberación y de las opacidades en —recuperado de la fenomenología de Hus- los posibles afectados por ellas como par-
cativa (1981), no es sino en una conferencia la toma de decisiones; lo público se opone serl—, entendido como el mundo en el que ticipantes de discursos racionales. Así, en
de 1992 titulada "Tres modelos normativos así a lo privado o lo particular, y en su lugar el individuo desarrolla su existencia. Para las exigentes condiciones procedimentales
de democracia" donde vemos aparecer su se profesan la transparencia y la informa- que la acción comunicativa tenga lugar de y presuposiciones comunicativas de las que
propuesta de democracia deliberativa, la ción. Asimismo, la esfera pública se relaciona manera satisfactoria, es necesario que los depende la producción legítima del Dere-
misma que será perfeccionada y corregida con la razón práctica, que permite vincular participantes en el proceso comunicativo cho, la razón que pone y examina normas
a lo largo de los años. la actividad política con la moral y hace po- compartan un mismo trasfondo de expe- adquiere una forma procedimental. En pa-
Pluralidad sible un discurso ético de la política. Las de- riencias y vivencias prereflexivas, a partir de labras del propio Habermas, la legitimidad
Para Habermas, la democracia delibera- cisiones, las leyes y en general todas las nor- las cuales se dote de sentido todo lo que di- de la ley depende —en último término—
tiva solo cobra realidad cuando se tiene en mas tienen su origen en la coincidencia pú- cen. Sin embargo, este mundo de la vida, de un acuerdo comunicativo: como parti-
cuenta la pluralidad de formas de comuni- blica de los ciudadanos que razonan en bus- abierto a la esfera pública, supone dotarlo cipantes en discursos más o menos racio-
cación en las que pueda formarse una vo- ca de consensos. La esfera pública se erige, de reflexividad dialógica para potenciar una nales y en negociaciones más o menos jus-
luntad común: no solo por vía del autoen- entonces, como espacio de discusión y deli- racionalización virtuosa; así, la acción co- tas, los asociados bajo la ley deben ser ca-
tendimiento ético, sino también mediante beración en el que se otorga fuerza éticonor- municativa lleva a cabo un acto emancipa- paces de examinar si una norma impugna-
la ponderación y el equilibrio de intereses a mativa a una política jurídica de vocación dor que permite criticar lo preconvencional da obtiene o puede obtener el acuerdo de
través de compromisos, elección racional, utópica, que se expresa, en términos demo- y lo no racional del llamado mundo de la todos los posibles afectados. Solo así una
justificaciones morales y coherencia jurídica, cráticos, en la separación y división de po- vida. Solo así la modernidad podrá cumplir norma jurídica es legítima; esto supone su-
todo ello a partir de una política dialógica deres, la democratización interna de los par- sus promesas de emancipación y se llevará perar tanto la discursividad positivista
representada en deliberaciones suficiente- tidos políticos y las asociaciones ciudadanas a cabo una reconstrucción crítica de una como la iusnaturalista y apostar por una
mente institucionalizadas. impregnadas de libre comunicación y racio- parte del mundo de la vida. dimensión democrática del Derecho.
e2 La política deliberativa debe convertirse cinio público; la ampliación efectiva de lo pú- Diálogos Recuperar la dimensión deliberativa en
LA RAZÓN en una política procedimental como núcleo blico a partir de una participación amplia Esta reconstrucción racional de las con- el proceso colectivo de construir las normas
normativo de una teoría de la democracia. con apoyo institucional; y una mayor trans- diciones del diálogo es denominada prag- jurídicas básicas de una sociedad es, quizás,
La Paz, Para ello se debe recuperar un tesoro perdi- parencia informativa como medio de lucha mática universal, encargada de reconstruir una de las enseñanzas y reflexiones más ri-
domingo 22 do para la tradición liberal: la esfera pública contra la corrupción. las condiciones humanas posibles de todo cas y profundas que nos deja la filosofía po-
de marzo racional, ligada a la deliberación ilustrada, a Discurso y opinión entendimiento, a partir de la acción comu- lítica de Habermas.
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