Page 25 - 22 de febrero del 2026 - La Razón
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Una reflexión sobre la fragilidad de la democracia               que la excepcionalidad, cuando se norma-
                                                                                                          liza, termina institucionalizando la arbitra-
                                                    y la responsabilidad de cada generación.
                                                                                                          riedad. La condena judicial a García Meza
                                                                                                          marcó un precedente histórico: el poder no
                                                                                                          es impune. Esa decisión judicial reafirmó
                  POR QUÉ DEFENDER                                                                        que la democracia no solo consiste en elegir
                                                                                                          gobernantes, sino en responsabilizarlos.
                                                                                                             "Viva la democracia, carajo" no es un
                                                                                                          exabrupto emocional; es una declaración
                            LA DEMOCRACIA                                                                 de principios. Es afirmar que el único po-
                                                                                                          der legítimo es el que surge del voto libre
                                                                                                          y se ejerce dentro de límites constitucio-
                                                                                                          nales. Es rechazar la tentación de justificar
                                         IMPORTA HOY                                                      atajos autoritarios en nombre de la eficien-
                                                                                                          cia o la estabilidad. Es sostener que la plu-
                                                                                                          ralidad, incluso conflictiva, es preferible a
                                                                                                          la unanimidad impuesta.
                                                                                                             Las alamedas abiertas: espacio pú-
                                                                                                          blico y dignidad
                                                                                                             Allende habló de grandes alamedas. En
                                                                                                          Bolivia, esas alamedas simbolizan la rea-
                                                                                                          pertura constante del espacio público: la
                                                                                                          universidad crítica, la prensa independien-
                                                                                                          te, el debate parlamentario, la justicia au-
                                                                                                          tónoma. Simbolizan la posibilidad de di-
                                                                                                          sentir sin miedo. La democracia, con todas
                                                                SERGIO J. PÉREZ PAREDES es historiador y docente
                                                                                                          sus imperfecciones, permite el error y la
                                                                                                          corrección; el autoritarismo, en cambio,
              as palabras de Allende no perte-  orden constitucional no fue simplemente   constituye un recordatorio de que la de-  clausura el aprendizaje colectivo.
               necen únicamente a la historia   un cambio de autoridades: fue la recupe-  mocracia no es un lujo institucional, sino   A casi cincuenta años del quiebre ins-
               chilena; pertenecen a la concien-  ración del principio básico del constitucio-  condición de dignidad humana.   titucional chileno y más de cuatro décadas
               cia democrática de América La-  nalismo moderno, esto es, la sujeción del   La Constitución Política del Estado de   del retorno democrático boliviano, la lec-
               tina. Pronunciadas el 11 de sep-  poder a la ley. En términos de Luigi Ferra-  2009 reafirma que la soberanía reside en   ción es inequívoca: la democracia no es un
               tiembre de 1973, mientras el or-  joli (2001), el Estado constitucional se de-  el pueblo boliviano y que su ejercicio se   estado natural, es una construcción frágil
               den constitucional era demolido   fine por el garantismo: el poder político en-  expresa tanto de manera directa como re-  que exige vigilancia permanente. Se forta-
               por el golpe encabezado por Au-  cuentra límites normativos que protegen   presentativa. Esa afirmación no es retóri-  lece cuando la ciudadanía participa, cuan-
               gusto Pinochet, aquellas líneas   derechos fundamentales como barreras in-  ca; es un compromiso estructural. La de-  do la oposición es respetada y cuando el
        L condensaron una idea que tras-  franqueables. Allí donde esos límites se   mocracia boliviana contemporánea incor-  oficialismo reconoce límites.
        ciende coyunturas: la democracia puede   suspenden, el sistema deja de ser demo-  pora además mecanismos de participa-  Bolivia no debe olvidar su pasado frené-
        ser derrotada circunstancialmente, pero   crático en sentido sustantivo.   ción y control social que buscan ampliar   tico de dictaduras y rupturas. No debe ba-
        su legitimidad moral reaparece allí donde   El fundamento teórico: garantismo   el horizonte clásico del liberalismo repre-  nalizar el dolor que acompañó la suspen-
        la ciudadanía decide no renunciar a su   y reglas claras          sentativo. Sin embargo, toda arquitectura   sión de libertades. La sangre evocada por
        condición de sujeto político.      Norberto Bobbio (1986) advertía que la   normativa depende de una cultura política   García Camacho no es símbolo vacío: es ad-
          Bolivia conoce esa tensión entre quiebre   democracia no puede reducirse a un ideal   que la sostenga.   vertencia histórica. Cada generación tiene
        y restauración. El periodo comprendido en-  abstracto; debe materializarse en reglas   La erosión silenciosa: cuando los   la responsabilidad de reabrir las alamedas,
        tre 1964 y 1982 constituyó una larga frac-  claras de competencia, alternancia y con-  tanques no están en las calles   no con violencia, sino con institucionalidad.
        tura institucional. El golpe de 1964 inaugu-  trol del poder. Bolivia, tras la experiencia   Steven Levitsky y Daniel Ziblatt (2018)   Conclusión: vigilancia permanente
        ró una etapa donde el poder dejó de estar   autoritaria, desarrolló una sensibilidad   han demostrado que las democracias mo-  y convicción cívica
        subordinado al derecho. Con el ascenso de   particular frente a la ruptura institucional.   dernas pueden erosionarse sin necesidad   La democracia no garantiza perfección,
        Hugo Banzer Suárez, la excepcionalidad se   Ese es el "amor desenfrenado" por la demo-  de tanques en las calles. La captura progre-  pero garantiza dignidad. No asegura una-
        transformó en régimen: clausura del Con-  cracia al que muchos aluden: no es roman-  siva de instituciones, la deslegitimación sis-  nimidad, pero permite convivencia. No eli-
        greso, restricciones a la libertad de prensa,   ticismo político, sino memoria histórica.   temática del adversario y la instrumentali-  mina el conflicto, pero lo canaliza dentro
        persecución de opositores y una lógica de   En palabras del escritor boliviano Ri-  zación de la justicia pueden vaciar el siste-  del derecho. Por eso, con memoria histó-
        seguridad nacional que subordinó los de-  cardo García Camacho, Bolivia lleva deba-  ma desde dentro. La historia boliviana obli-  rica, fundamento teórico y convicción cí-
        rechos fundamentales a la razón de Estado.   jo de sus letras la sangre de tantos márti-  ga a estar alerta frente a cualquier forma   vica, Bolivia puede y debe sostener su
        Más tarde, el gobierno de Luis García Meza   res, plasmada en la palabra democracia.   de concentración excesiva de poder, inde-  compromiso con el orden constitucional.
        evidenció la degradación extrema del orden   La imagen es poderosa porque articula li-  pendientemente de su signo ideológico.   Porque cuando la democracia se debi-  7e
        jurídico, vinculando la estructura estatal   teratura e historia. No se trata solo de   La memoria, entonces, no es un ejercicio   lita, el ciudadano se reduce; y cuando se
                                                                                                                                                   LA RAZÓN
        con prácticas represivas y criminales.   muertos en estadísticas; se trata de biogra-  conmemorativo; es un mecanismo de pre-  fortalece, la sociedad respira.
          La democracia boliviana no emergió in-  fías truncadas por la supresión de liberta-  vención. Recordar el periodo 1964–1982 im-  Y por esa razón —no por consigna, sino   La Paz,
        tacta de ese proceso; emergió herida. Y, sin   des. Cada universidad intervenida, cada   plica comprender que la suspensión de ga-  por conciencia— cabe decirlo con firmeza   domingo 22
        embargo, emergió. En 1982, el retorno al   sindicato silenciado, cada exilio forzado   rantías nunca es neutra. Implica reconocer   histórica: viva la democracia, carajo.   de febrero
                                                                                                                                                   de 2026
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