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Marité Zegada y Reymi Ferreira reflexionan
sobre el rol del segundo mandatario del país.
VICEPRESIDENTES:
¿DECORACIÓN O
PODER?
PABLO DEHEZA es editor de Animal Político
esde la recu- tintos momentos y su incierta proyección en ra fue electo presidente en 1989, Quiroga asu- ción Política del Estado en 2009. La Carta
peración de- las actuales elecciones. mió tras la renuncia de Banzer y Mesa sucedió Magna redefine las funciones del vicepresi-
mocrática Zegada propone entender la Vicepresiden- a Sánchez de Lozada en 2003. En todos los ca- dente, ampliando su rol más allá de presidir
en 1982, la cia como un espacio de construcción de lide- sos, la Vicepresidencia funcionó como plata- la Asamblea Legislativa. Zegada subraya que
figura del vi- razgo, articulación institucional y representa- forma de proyección política. el nuevo marco lo convierte también en “arti-
cepresiden- ción simbólica, y alerta sobre su vaciamiento Reymi Ferreira, por su parte, tiene un en- culador con las entidades territoriales autó-
te en Bolivia en la actualidad. Ferreira, por su parte, pone foque más crítico. Desde su perspectiva, “los nomas”, con capacidad para formular política
ha estado el foco en la capacidad política y operativa de vicepresidentes de Jaime Paz (Luis Ossio San- exterior junto al presidente y participar en la
sujeta a quienes han ocupado o aspiran al cargo, y des- jinés), y de Víctor Paz (Julio Garret Ayllón) no coordinación del Consejo de Ministros.
D transforma- taca los peligros de reducirlo a una figura de- han tenido mayor incidencia. El único que yo Álvaro García Linera encarna como nadie
ciones sustantivas, que reflejan no solo los corativa. A partir de sus aportes, se traza una creo que se puede rescatar (en ese periodo) es esta transformación. Desde esa posición fue
cambios institucionales del Estado, sino radiografía crítica que conecta pasado y pre- Víctor Hugo Cárdenas”. En su lectura, el exlí- el principal ideólogo y estratega del denomi-
también las estrategias políticas de los distin- sente para repensar el lugar que ocupa, y de- der del MRTKL no solo fue una figura simbó- nado proceso de cambio. Ferreira es más ex-
tos periodos de gobierno. De actor secunda- bería ocupar, el segundo mandatario del país. lica como primer indígena en ese cargo, sino plícito y asevera que “era el asesor, el consultor
rio con atribuciones protocolarias, el cargo que “influyó con sus teorías de reivindicacio- personal del presidente (Evo Morales), y for-
ha llegado a ser una pieza central del poder Democracia pactada nes indígenas en la Reforma Educativa y en la maba parte del Gabinete. Sí hubo un rol acti-
político. Sin embargo, en la coyuntura electo- Zegada es enfática y afirma que “no se Reforma Constitucional que planteaba que vo, pero más que por la Constitución, por la
ral actual, su peso parece haberse diluido puede menospreciar el rol de los vicepresi- Bolivia era un Estado pluricultural”. confianza que le dio el primer mandatario”.
nuevamente, lo que plantea preguntas sobre dentes en el ciclo de la democracia pactada”. Zegada coincide en este punto, añadiendo Para Zegada, el caso de García Linera mar-
su relevancia real y simbólica. En ese periodo, que abarcó desde 1982 hasta que desde fines del siglo XX comenzó a pen- ca un antes y un después. Su poder no se li-
Para comprender esta trayectoria, Animal 2005, los vicepresidentes jugaron un rol im- sarse la Vicepresidencia como “un comple- mitó a lo constitucional, sino que fue un “co-
Político, de La Razón, consultó las perspecti- portante como articuladores en un Parla- mento que ampliara el escenario de represen- gobernante” con capacidad de interlocución
vas de dos voces conocedoras del devenir po- mento multipartidario. También fueron fi- tación”. Cita como ejemplo paradigmático la y formulación de políticas públicas. Su vice-
lítico nacional: María Teresa Zegada, socióloga guras que ampliaron su liderazgo para luego fórmula de Gonzalo Sánchez de Lozada y Víc- presidencia, prolongada entre 2006 y 2019,
e intelectual cochabambina con amplia expe- disputar la Presidencia. Ese fue el caso de tor Hugo Cárdenas, que integraba a dos figu- sentó las bases de una Vicepresidencia con
riencia en análisis político; y Reymi Ferreira, Jaime Paz Zamora, Víctor Hugo Cárdenas, ras que “no tenían nada en común”, pero cuya poder real, más allá de su rol legislativo.
abogado, exministro de Defensa y exrector de Jorge Tuto Quiroga y Carlos Mesa. Tres de complementariedad era clave para legitimar En contraste, David Choquehuanca, vice-
e4 la Univeridad Autónoma Gabriel René More- ellos asumieron la presidencia con visiones socialmente el proyecto neoliberal. presidente desde 2020, aparece como una fi-
LA RAZÓN no, conocedor directo del poder político desde y consecuencias diversas. gura desdibujada. Zegada no oculta su decep-
dentro del aparato estatal. Ambos reflexionan, La Vicepresidencia, entonces, era “un sitio Transformación del cargo ción y observa que “ha traído muy a menos la
La Paz, desde sus miradas críticas, sobre la evolución de construcción de liderazgo”, apunta Zegada. Un punto de inflexión institucional se pro- vicepresidencia, con grandes dificultades para
domingo del rol vicepresidencial, su desempeño en dis- La evidencia histórica lo confirma: Paz Zamo- duce con la aprobación de la nueva Constitu- establecer consenso en la Asamblea Legisla-
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