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OPINIÓN A15
DOMINGO, 31 DE MAYO DE 2026 LA RAZÓN
“EL ESCRITOR DEL ABISMO” 2 SERGIO J. PÉREZ PAREDES
Sindicalismo y Estado
olivia suele repetir sus tragedias vela una fragilidad antigua: la autoridad Cada carretera bloqueada es una me-
con la obstinación de los labe- pública no siempre logra imponerse como táfora cruel. No solo se interrumpe el paso
rintos. Cambian los nombres, los institución, porque demasiadas veces ha de los camiones; se interrumpe la confian-
Bgobiernos, los discursos y las sido reemplazada por la presión, la ame- za en la vida común. Cuando falta comi-
banderas, pero permanece una escena naza o la negociación forzada. da, cuando el precio sube, cuando la gente
casi inmutable: el camino cerrado, el mer- Entre sindicalismo y Estado se extien- teme no llegar a su destino, la política deja
Sergio J. Pérez cado que se vacía, la ciudad que espera, de, entonces, el drama boliviano: dos po- de ser discusión abstracta y se convierte
Paredes el Estado que calcula y el sindicato que deres que dicen hablar por el pueblo, en herida doméstica. En la mesa vacía se
es Historiador, mide su fuerza sobre el cuerpo cansado mientras el pueblo real hace fila por ali- resume mejor que en cualquier discurso
escritor, periodista de la nación. mentos, busca transporte, pierde trabajo el fracaso de una cultura política acostum-
e investigador El sindicalismo boliviano no nació o cuenta las horas de incertidumbre. Allí brada a negociar bajo presión.
como accidente. Nació de la necesidad, está la paradoja: en nombre de la justicia La relación entre sindicalismo y Esta-
de la mina, del campo, de la fábrica, de la social puede producirse una do no debería ser una guerra intermina-
intemperie social. Fue voz cuando mu- injusticia cotidiana; en nom- ble, sino una arquitectura de equilibrio.
chos no tenían voz; fue muro contra go- bre del orden puede escon- Cuando la protesta El sindicato debe recordar que su fuerza
biernos sordos; fue memoria organizada derse la indiferencia. deja de defender al nace del pueblo y no puede volverse con-
contra el abuso. En su origen hay una dig- Bolivia necesita sindica- pueblo y empieza a tra él. El Estado debe recordar que su au-
nidad que no puede negarse. Pero toda tos fuertes, pero no poderes cercarlo, algo toridad no nace del cargo, sino de su ca-
fuerza histórica corre el riesgo de conver- paralelos. Necesita Estado, pacidad de proteger la vida colectiva.
tirse en aquello que alguna vez combatió. pero no soberbia estatal. Ne- esencial se rompe Quizá el desafío boliviano sea, al final,
Cuando la protesta deja de defender al cesita protesta, pero no asfi- más moral que administrativo: aprender
pueblo y empieza a cercarlo, algo esencial xia. Necesita autoridad, pero que ningún derecho se defiende destru-
se rompe. no abuso. La democracia no consiste en yendo todos los demás. Porque cuando
El Estado, por su parte, aparece mu- que el más fuerte cierre el camino ni en la lucha social se convierte en encierro
chas veces como una figura tardía: llega que el gobierno espere hasta que la esca- y el Estado en ausencia, la ciudadanía
después del bloqueo, después del desabas- sez discipline a todos. La democracia exi- queda sola, atrapada en un país que pa-
tecimiento, después del miedo. No gobier- ge una forma superior de convivencia: rece avanzar siempre hacia el mismo
na el conflicto; lo administra cuando ya se conflicto con límites, reclamo con res- bloqueo, hacia la misma escasez, hacia
ha vuelto incendio. En esa demora se re- ponsabilidad, autoridad con legitimidad. el mismo cansancio.
TIEMPOS LÍQUIDOS 2 ISABEL NAVIA QUIROGA
La Paz: cultura y resiliencia de una
ciudad que vive en crisis
a Paz vive en estado de sobresal- culturales, profesionalizar artistas y ges- impacto económico del sector.
to. Abusos, enfrentamientos, pro- tores, generar redes, abrir mercados y co- Ese es otro problema central en La Paz y
testas, bloqueos, vulneración de nectar la cultura con la tecnología, el tu- del país: nadie mide el movimiento económi-
Lderechos, escasez de alimentos y rismo y la innovación. co de las industrias culturales y creativas. Ca-
una sensación constante de incertidum- Destaco que Medellín entendió algo recemos de sistemas sólidos de información
bre son parte de la experiencia cotidiana que en Bolivia aún cuesta asumir: el ar- que permitan saber cuántos empleos gene-
Isabel Navia de una ciudad que, aun así, no se apaga, tista es más que mera inspiración. Es un ran, cuánto aportan a la economía local o qué
Quiroga es porque en medio de esa fragilidad estruc- ser productivo que, como otros, requiere sectores tienen mayor potencial de creci-
comunicadora y tural, el sector cultural y creativo conti- formación empresarial, acceso a financia- miento. Y lo que no se mide, no se prioriza.
periodista núa produciendo y resistiendo, pese al miento, asesorías legales, circulación, vi- Mientras tanto, la cultura sigue funcio-
abandono histórico y a la falta de políti- sibilidad y políticas públicas que reconoz- nando como un amortiguador emocional
cas sostenidas. can el valor económico de la creación. y social de las crisis, pero también pagan-
En ese contexto, resulta enriquecedor En Bolivia persiste una mirada bastan- do los platos rotos de los sectores políti-
revisar experiencias como el programa te precaria sobre el trabajo cultural. Se cos. En una sociedad permanentemente
Medellín Creativa, desarrollado en Mede- aplaude el talento, pero no tensionada, el arte crea comunidad, en-
llín, Colombia, o el de Cuenca, en Ecuador, se construyen condiciones cuentro y sentido de pertenencia, y sos-
que apostó por la gastronomía y obtuvo para que ese talento pueda En tiempos de tiene la salud mental colectiva mucho
reconocimiento como Ciudad Creativa de sostenerse en el tiempo. La polarización, la más de lo que solemos admitir. En tiem-
la UNESCO. Y más allá de los aciertos y li- mayoría de los proyectos cultura crea pos de polarización, la cultura crea espa-
mitaciones que hayan podido tener tales culturales sobreviven gracias espacios donde cios donde todavía es posible convivir.
iniciativas, ambas demuestran que cuando a la autogestión, al sacrificio La Paz posee, además, una ventaja ex-
una ciudad entiende que la cultura, más personal y a una resiliencia todavía es posible traordinaria, su diversidad: una inmensa
que entretenimiento circunstancial, es admirable, pero agotadora. convivir riqueza simbólica, mezcla entre tradición
también economía, innovación y cohesión Aun así, el sector cultural pa- y contemporaneidad, entre identidad an-
social, los resultados pueden transformar ceño continúa generando dina y cultura urbana; algo que podría con-
profundamente el ecosistema urbano. actividades y proyectos de enorme valor. vertirse en fortaleza económica si se com-
Hasta hace poco, Medellín no era pre- Experiencias como Medellín Creativa prendiese que, en contextos de crisis, apos-
cisamente una ciudad que inspirase op- muestran que es posible pensar la cultura tar por la creatividad puede ser una de las
timismo. Durante décadas estuvo marca- como parte de una estrategia de ciudad. formas más inteligentes de construir resi-
da por la violencia, el narcotráfico y la Es un modelo que el nuevo gobierno mu- liencia económica y cohesión social.
desigualdad; sin embargo, comprendió nicipal podría revisar para comprender La Paz ya tiene lo primordial: un gran
que la creatividad podía convertirse en principios básicos: acompañamiento téc- sector creativo. Lo que falta es una visión
una herramienta de reconstrucción social nico, incubación de emprendimientos, ar- de ciudad capaz de entender que el futu-
y de desarrollo, dando lugar a iniciativas ticulación institucional, formación espe- ro y el reencuentro también pueden cons-
orientadas a fortalecer emprendimientos cializada y generación de datos sobre el truirse desde el arte.

