Page 25 - 19 de abril 2026 - La Razón
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De la Guerra Fría a las redes sociales, la manipulación
                                                                         informativa persiste bajo nuevas formas y actores.
                                    GUERRAS SILENCIOSAS




                                              POR  EL CONTROL DE




                                                                        LA NARRATIVA












                                                                                                   HIKARI MIKI VARGAS es comunicadora social

                uando Ryszard Kapuściński sa-  cales para difundir contenidos. No se trata   privados se alinean con determinados ac-  puta narrativa global. El escenario es, en
                lió de la Polonia comunista y   de una infiltración perfecta, sino de la au-  tores. No es nuevo ni es un secreto; se ha   realidad, de competencia, y no todos jue-
                llegó a la India, comprendió   sencia de estándares básicos, incluso a ni-  vuelto una práctica que el ciudadano que   gan con las mismas reglas. Y si se observa
                que su visión del mundo esta-  vel empresarial. Aquí el problema ya no es   los consulta asume con resignación.   la región, con un mapa político que tiende
                ba mediada por un sistema   solo la injerencia externa, sino algo más es-  En el caso boliviano, el informe sitúa   a reconfigurarse hacia la derecha, podría
                que controlaba y moldeaba las   tructural: ni siquiera son medios que pu-  operaciones en 2024, con un enviado espe-  argumentarse que, al menos en América
                narrativas. Esa constatación   blican, son empresas que replican. Y eso   cial para el país, Sergei Mashkevich, en un   Latina, esa influencia sigue teniendo ven-
                cobra especial vigencia hoy, a   no es geopolítica, es un problema básico   año marcado por un intento de golpe de   taja, más allá de los esfuerzos de otros ac-
                partir de una investigación que   de oficio. Porque si un contenido puede   Estado. Al cruzar estos datos con la crono-  tores como Rusia. De hecho, las estrategias
        C señala la existencia de una red   publicarse sin verificar quién lo firma o de   logía de los hechos, aparecen coincidencias   descritas en estas investigaciones remiten
        de expertos denominada "La Compañía",   dónde proviene, entonces estamos frente   difíciles de ignorar. Aunque, claro, la coin-  a esquemas propios de la Guerra Fría.
        presuntamente vinculada al servicio de in-  a "medios" o, en realidad, empresas que   cidencia no es evidencia. Los documentos   En esa línea, vale recordar que ya en la
        teligencia exterior ruso (SVR) y con base   responden a intereses sin siquiera cumplir   filtrados, que abarcan de enero a noviem-  Operation Splinter Factor se planteaba que
        en la República Centroafricana.   lo básico: verificar que quien produce esa   bre, señalan que su objetivo en Bolivia era   Occidente habría recurrido a estrategias
          De acuerdo con estos reportes, esta es-  información sea mínimamente real.   "mitigar los efectos del golpe". En paralelo,   de desinformación e infiltración para de-
        tructura habría invertido 7,3 millones de   Es en este punto donde operan meca-  el 6 de junio, el presidente Luis Arce se reu-  bilitar al bloque comunista. Más allá de lo
        euros en una estrategia de influencia   nismos como el agenda setting y el fra-  nió con Vladímir Putin para abordar temas   discutible de esa tesis, sirve para subrayar
        orientada a la desinformación y a la recon-  ming, que no solo determinan qué temas   vinculados al litio, incorporando una di-  un punto central: la manipulación infor-
        figuración de narrativas en el sur global, in-  ingresan a la discusión pública, sino tam-  mensión geopolítica al contexto.   mativa no es patrimonio exclusivo de un
        cluyendo América Latina y, específicamen-  bién cómo se interpretan, condicionando   Antes de la irrupción de Zúñiga con el   solo actor.
        te, Bolivia, donde se identifican interven-  la percepción de la realidad en función de   tanque, desde el gobierno ya se había insta-  El problema no es solo el acceso a la in-
        ciones por 2.900 dólares. El monto, en sí,   intereses específicos. Este escenario no es   lado la hipótesis de un golpe impulsado por   formación, sino la capacidad de interpre-
        es secundario. Lo relevante es el patrón   nuevo, ni ha cambiado sustancialmente:   Estados Unidos, versión que fue rechazada   tarla. Cuestionar fuentes, encuadres y na-
        que parece no haber cambiado desde las   en el país, donde uno o dos medios suelen   por la representación estadounidense en Bo-  rrativas no es caer en teorías conspirativas;
        campañas de la Guerra Fría: la informa-  marcar la agenda que luego es replicada   livia. Sin embargo, la disputa narrativa no se   es, más bien, sostener la duda como herra-
        ción no solo circula, también se produce y   por el resto, ya sea consultando a los mis-  detuvo. Lo que quedó en evidencia fue un te-  mienta, porque nada de esto es nuevo.
        se distribuye bajo lógicas estratégicas.   mos líderes de opinión o reproduciendo   rreno de competencia informativa donde dis-  Nunca lo fue.
          Ya en el accidente de Chernóbil, el en-  enfoques similares. En términos prácticos,   tintos actores intentan imponer su interpre-  Volviendo a Kapuściński, su lección si-
        cubrimiento del desastre evidenció un pa-  incidir en esos nodos centrales permite   tación de los hechos. Porque alguien siempre   gue vigente: el mundo no es homogéneo y
        trón persistente: la información no es neu-  irradiar un encuadre que termina amplifi-  está contando la historia. Y en ese escenario,   el periodista no debe simplificarlo. En un
        tral, sino estratégicamente administrada,   cándose en todo el ecosistema mediático.   la pregunta es inevitable: si sabemos que los   entorno donde en redes sociales puede cir-
        incluso en contextos de crisis donde la   La teoría de la comunicación lo ha se-  medios pueden alinearse, omitir o incluso   cular prácticamente cualquier cosa sin ser
        imagen del poder prevalece por encima de   ñalado desde distintos enfoques: los me-  publicar sin verificar del todo sus fuentes,   comprobada, el periodista no puede con-
        la seguridad de las personas.    dios no operan en condiciones de neutra-  ¿por qué no someter también a este tipo de   vertirse en un parlante más. Lo que nos   7e
          Esto cobra especial relevancia con lo   lidad, sino atravesados por intereses, es-  investigaciones al mismo nivel de duda?   queda como ciudadanos es sostener una
                                                                                                                                                   LA RAZÓN
        que surge en el caso argentino, donde, se-  tructuras de poder y marcos ideológicos.   Ahora bien, sería un error reducir estas   duda activa, incluso frente a aquello que se
        gún la investigación, esta red habría ope-  En Bolivia, esto se expresa en un ecosiste-  dinámicas a un solo actor. Estados Unidos   presenta como información verificada, por-  La Paz,
        rado a través de "periodistas ficticios", pre-  ma mediático con líneas editoriales defi-  también ha construido históricamente su   que la disputa por moldear percepciones y   domingo 19
        sentados como especialistas en medios lo-  nidas, donde tanto medios estatales como   influencia a través del soft power y la dis-  sociedades sigue plenamente vigente.   de abril
                                                                                                                                                   de 2026
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