Page 41 - 03 de Agosto del 2025 - La Razón
P. 41

Escape .3






        laciones, sujetos que están en relación en-  religioso oriental, siendo que tenían ade-              catar los aspectos más superficiales, pero
        tre sí de algún modo. Los niños bañándose  más una maestra a la que visitaban en                     en el caso específico de Pedraza esto cons-
        en conjugación con el río y las madres mi-  Buenos Aires una vez al año, para realizar               tituye una afrenta. Lo que Pedraza pintó
        rando de cerca; por otro lado, los bueyes  una suerte de retiros espirituales.                       en sus mejores años de mayor prolijidad
        aparecen representados por su función,    Esto lo he tratado ya en otro artículo, re-                fueron zonas de calor, cuerpos energéti-
        la de ser fuerza de trabajo que utiliza el  ferido a la presencia de una filosofía de la              cos, vibraciones, atmósferas, sonoridades
        hombre para proveer de alimentos. No se  inmanencia para la apreciación de la pin-                   hechas color, fraseos de su tierra deveni-
        verá un animal ocioso mirando el paisaje  tura de Pedraza. El dislocamiento del                      dos líneas, zonas envolventes, y todo ello
        o durmiendo, sino siendo parte de un pro-  hombre como centro del universo se en-                    lo lograba con el color. En sus pinturas de
        ceso de relacionarse productivamente  cuentra implícito en sus obras, además de                      imponentes colores había mucha perso-
        con la tierra.                          su creencia en la emanación del ser en to-                   nalidad hablando, diciendo algo, no el re-
          Da la impresión de que Herminio Pe-   dos los seres vivos, lo cual se traduce en                   trato, no el tacú por el tacú o el carretón
        draza meditaba bastante sobre las condi-  los colores vibrantes y los resplandores                   por el carretón, sino una masa vibratoria
        ciones materiales de producción del  que irradian de las siluetas, no solo de per-                   donde se han acoplado todos estos ele-
        hombre y la mujer en aquel tiempo. No te-  sonas, también de animales, plantas, co-                  mentos del cotidiano vivir en su tierra,
        nemos conocimiento de si hubiera leído  lumnas arquitectónicas y otros.                              puestos como vehículos para adentrarse
        los textos de Karl Marx y Engels, tan en   En su negación de representar la reali-                   en el mundo imaginativo, resonante y plu-
        boga en aquellos tiempos en el país. Lo  dad tal cual es, actualiza el deseo de pintar               ral de Herminio Pedraza.
        cierto es que esta línea puede identificar-  para imaginar. Inventa una manera de re-                   Solo una punta del iceberg es lo que co-
        se: el retrato de un orden social que hoy  cordar el transcurrir de su tiempo, la épo-               nocemos de su prolífica obra. Para nuestra
        ya se ha discutido. La mujer en sus com-  ca que él mismo ve desaparecer a medida                    investigación, hemos revisado catálogos
        posiciones suele aparecer ligada al rol do-  que se vive en Santa Cruz el empuje de las              antiguos, fotografías de sus obras en casas
        méstico, dentro de su misma vivencia de  obras civiles, la construcción de carreteras,               de coleccionistas, y algunas noticias que
        la época, cargada también de mucho pen-  los flujos de migración desde el occidente                   encontramos en la hemeroteca. El asunto
        samiento patriarcal, ni duda cabe. Pedraza  para la mano de obra, y luego la operati-                es que merece Herminio Pedraza una sala
        atribuía a la mujer el rol más fuerte en la  vización del Plan Techint para la ciudad.               de exposiciones permanente en Santa
        crianza de las hijas e hijos, pero en una for-  El sistema en sí parece haberse conge-               Cruz de la Sierra. No por una cuestión de
        ma que le parecía natural más que im-   lado en un ejercicio obcecado que propo-                     exhibir sus obras, sino porque merece una
        puesta por la sociedad. Así pues, salvo en  ne una cultura de imágenes estáticas,                    narrativa mostrada en el espacio, donde
        series específicas de su pintura, la mujer  bueyes disecados en el tiempo a través de                 se le brinde el entorno adecuado para
        siempre aparecerá cerca de los niños, y en  los ojos de los pintores cruceños más afa-               apreciar su trabajo en todo su esplendor;
        relación con la preparación de los alimen-  mados, no solo Pedraza, también Lorgio                   trabajo arduo de investigación, curaduría
        tos, documentando además las formas de  Vaca, Herberth Román y varias otras ge-                      y museografía, que rendirá dividendos in-
        la cocina tradicional, el uso del horno a le-  neraciones de pintores posteriores que   LEGADO.  El artista   valuables para la Santa Cruz por venir.
        ña, el tacú u otros artefactos tradicionales  han tomado esta práctica como fórmula   cruceño fue más allá
        de la región.                           garantizada, puesto que siempre halla de-  del costumbrismo
          En varias de sus composiciones mejor  manda en el mercado nacional.                explorando un   TEXTO: JORGE LUNA ORTUÑO
        logradas aparecen los capiteles de las co-  De los pintores cruceños se suele res-  mundo de colores.  FOTOS: ARCHIVO
        lumnas arquitectónicas, casi como cons-
        tante, un elemento que Pedraza no deja
        de acoplar en el imaginario que desea es-
        cenificar. Lo que pinta Pedraza son esos
        conjuntos, como parte de su propio mé-
        todo alquímico, para que, en esa reunión
        de afecciones y contenidos emocionales,
        salga algo, una combinación química, que
        se expresa en los colores de sus pinturas.
        Los bueyes, las mujeres y la cocina, los ca-
        piteles, el campo ondulante en el horizon-
        te, todos esos elementos están puestos en
        tanto que disparadores.
          Así pues, Herminio reivindicó un poco
        más de aire abstracto en el arte cruceño,
        pero no lo hizo en el sentido de Marcelo
        Callaú, uno de sus grandes amigos, puesto
        que no necesitó echar mano del artificio
        óptico para organizar la mirada del espec-
        tador. Pedraza se inclina hacia la abstrac-
        ción mediante vía de la fantasía, pero no
        es por una imaginería vacía, sino sosteni-
        da en relación con sus valores espirituales
        y sus creencias religiosas heterodoxas. La
        esposa de Herminio me comentó en una
        visita que le hicimos hace ocho años para
        una entrevista, que nuestro artista se ha-
        bía interesado a fondo en el pensamiento

                                                                                                                               Domingo, 3 de agosto de 2025
   36   37   38   39   40   41   42   43   44   45   46