Page 15 - 29 de mayo del 2026 - La Razón
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OPINIÓN              A15
                                                                                                      VIERNES, 29 DE MAYO DE 2026  LA RAZÓN



           TRIBUNA 2 FREDDY RIVAS OROZCO

           Minorías en las carreteras,



           mayorías en las urnas





                                 e guste o no al archonte nacional   xicación permanente de mensajes contra-         ca salida institucional verdaderamente in-
                                  Paz Pereira; es vox populi que su  dictorios, debilidad narrativa y un gabinete    teligente para oxigenar al gobierno de Paz
                                  ascenso al poder tuvo como prin-  ministerial marcadamente asimétrico.             Pereira: si la crisis es política, la salida tam-
                           Lcipal catalizador al verdugueado       Dicho en simple lunfardo: al gobierno se          bién debe ser política, y en democracia las
                           Edmand Lara.                          le está escapando la tortuga.                       salidas políticas legitimas están previstas
                             Sin embargo, quien en algún momento   Y no bastará la cohesión                          en la constitución.
           Freddy Rivas    intentó perfilarse como un outsider cruen-  con los mercaderes de la in-                     Porque si desde las movilizaciones se in-
           Orozco          to y antisistema; terminó autodevelándose  formación que dedican pro-  Reducir los        siste en que representan al pueblo; enton-
           es escritor y   como un curandero de carromato: cuanto  gramas enteros a analizar   bloqueos a una        ces el gobierno debería recoger el guante y
           periodista      más habla, más se desprestigia.       las webadas de los ponchos   explicación            plantear abiertamente el desafío democrá-
                             Y aquello no ocurre únicamente por sus  rojos; porque tarde o tem-                      tico: un revocatorio presidencial.
                           hipérboles de orador de plazuela; sino tam-  prano el peso político del   monocausal sería   No como acto de debilidad, sino como
                           bién por el sofisticado bullying guberna-  conflicto terminará aterri-  otra torpeza      demostración de legitimidad.
                           mental orquestado por el arquitecto comu-  zando en el vapuleado Lara.   comunicacional      Después de todo, si quienes hoy paralizan
                           nicacional de Paz Pereira: el sobrevalorado   He ahí la paradoja.                         carreteras están convencidos de encarnar a
                           Fernando Cerimedo; quien reduce las mo-  Porque si Paz Pereira cae,                       las grandes mayorías nacionales, deberían
                           vilizaciones sociales a simples “cloacas”,  quien constitucionalmente asumiría sería      estar dispuestos a probarlo en las urnas y no
                           confirmando aquel viejo axioma de que  precisamente Lara. Claro está: probable-           únicamente mediante bloqueos sectoriales.
                           muchas veces el mentiroso termina olvi-  mente solo por algunos meses, antes de              Ahí el conflicto dejaría de medirse por
                           dando sus propias mentiras.           precipitar unas elecciones anticipadas en           capacidad de irritación callejera y pasaría
                             Ahora bien, reducir los bloqueos a una  un escenario donde —más allá de nostal-         a resolverse bajo la única aritmética verda-
                           explicación monocausal sería otra torpeza  gias militantes— no existen liderazgos vi-     deramente irrefutable en democracia: la del
                           comunicacional. Sí, existe una estrategia de  sibles lo cual nos llevaría a un ciclo de in-  voto popular.
                           irritación impulsada por Evo Morales; pero  gobernabilidad donde el remedio puede re-        Y acaso allí emerja la ironía final de toda
                           también existe una aritmética de malesta-  sultar peor que la enfermedad, porque          esta coyuntura: que el mecanismo pensado
                           res que el gobierno decidió subestimar: ga-  como dice el adagio “uno no sabe para        para erosionar a Paz Pereira termine, para-
                           solina basura, las 32 maletas jamás esclare-  quien trabaja”.                             dójicamente, devolviéndole una nueva gra-
                           cidas, las cajas fuertes de Marset, una into-  Y quizás precisamente allí repose la úni-  vitación política.




           KAMCHATKA 2 VERÓNICA ROCHA

           El país de la sospecha y lo que se ha roto




                                 i algo ha terminado de confirmarse   acto de confianza. Y allí aparece uno de los   terminaron mostrando es exactamente lo
                                 en las últimas semanas es que Bo-  elementos más sensibles de esta coyuntura        contrario. Por eso quizá la palabra correcta
                                 livia ya no atraviesa únicamente  y que seguro se ha repetido también hasta         ya no es crisis. Las crisis pueden adminis-
                           Suna crisis política o económica.  el cansancio: el voto que recibió este gobier-         trarse, negociarse o incluso revertirse. Lo
                           Tampoco se trata solamente de un proble-  no no fue solamente una adhesión ideoló-        que empieza a percibirse hoy es algo más
                           ma de gobernabilidad o de administración  gica ni un simple respaldo partidario, fue      delicado: una ruptura emocional y política
           Verónica Rocha   estatal, lo que se ha profundizado es un de-  sobre todo una delegación de expectativas   entre representación y ciudadanía. Por eso
           Fuentes         terioro mucho más complejo y difícil de re-  sobre la posibilidad de reconstruir ciertos   resulta insuficiente insistir únicamente en
           es comunicadora.   parar: la ruptura de la confianza como prin-  equilibrios democráticos mínimos después   diagnósticos. El país lleva años diagnosti-
           Twitter:        cipio ordenador de nuestra vida democrá-  de años de enfrentamiento permanente.           cándose a sí mismo. Sabemos que existe
           @verokamchatka   tica. Y la gravedad del momento radica pre-  Una parte importante del país voto espe-    una crisis de representación política. Sabe-
                           cisamente en que esa ruptura ya no se  ranzando encontrar las zonas grises dentro         mos que la polarización deterioró profun-
                           limita (como lo señala cualquier diagnósti-  de un escenario político que durante dema-   damente la convivencia democrática. Sabe-
                           co) a la relación entre ciudadanía y gobier-  siado tiempo se organizó bajo la lógica des-  mos que las instituciones llegan debilitadas
                           no, sino que se está llevando consigo el con-  tructiva de los antagonismos               a este momento histórico. Sabemos tam-
                           junto de la sociedad, erosionando lenta-  totales y un mañana incierto                    bién que la economía dejó de funcionar,
                           mente las posibilidades mínimas de cohe-  (que hoy ya tocó la puerta).   Las democracias    todo eso ya forma parte del sentido común
                           sión colectiva, de convivencia social.   Porque si algo empezó a   no se erosionan        nacional. El problema es que mientras el
                             En el país de la sospecha existe una idea  agotarse socialmente en Bo-  únicamente cuando   diagnóstico se consolidaba, la política fue
                           central: cuando ésta se convierte en reflejo  livia es precisamente la inca-  caen gobiernos    perdiendo capacidad de acción. Y aún así,
                           automático de la vida pública, todo termina  pacidad de la política para   o colapsan     en el fondo, lo que parece persistir es una
                           quedando en disputa. Los hechos pierden  producir complejidad. Du-                        profunda incomprensión sobre la magnitud
                           estabilidad, las palabras pierden credibili-  rante años se obligó al país a   instituciones  de aquello que está (y se ha) roto.
                           dad (vaya que nos estamos aleccionando en  vivir dentro de un esquema                        Las democracias no se erosionan única-
                           ello) y las instituciones dejan de ser espacios  binario donde todo debía or-             mente cuando caen gobiernos o colapsan
                           de mediación para convertirse únicamente  ganizarse alrededor de lealtades absolutas      instituciones. También se deterioran cuan-
                           en escenarios de confrontación. Lo peligro-  y enemistades irreconciliables. Ese agota-   do la sociedad deja de creer que la política
                           so de este proceso no es solamente la des-  miento fue generando una demanda silen-       puede ofrecer algo distinto a la administra-
                           confianza en sí misma, sino la velocidad  ciosa pero persistente por otro tipo de lide-   ción permanente del conflicto. Cuando la
                           con la que termina naturalizándose. Ese es  razgo político: uno capaz de comprender       sospecha se vuelve atmósfera nacional y la
                           exactamente el lugar al que Bolivia parece  que después de ciclos tan largos de polari-   confianza desaparece como posibilidad
                           haber llegado.                        zación la tarea principal ya no era profun-         compartida, lo que comienza a vaciarse
                             Gobernar en medio del deterioro siem-  dizar identidades enfrentadas, sino recons-      lentamente es la propia idea de comunidad
                           pre fue difícil; precisamente por eso el voto  truir condiciones mínimas de convivencia   política. Eso es lo que también está en dis-
                           entregado en las urnas no representaba úni-  democrática.                                 puta hoy en las calles. Y tenemos un núme-
                           camente una preferencia electoral, sino un   Sin embargo, lo que las últimas semanas      ro uno legítimo que debiera entenderlo.
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